La existencia de nuestro Colegio se remonta casi a la llegada de las Hermanas Carmelitas a Orihuela (Casa-Madre), en 1.899. Funcionaba ya en 1.901 “una clase gratuita de párvulos” . Posteriormente la enseñanza se extendió a otras niñas de mayor edad.

       En 1921, el colegio tiene como sede “El Patronato de la Joven Católica”, ubicado en la calle Adolfo Clavarana. Allí se constituye una nueva comunidad que tiene 50 alumnas y 80 párvulos. Esta fundación estuvo muy vinculada a los PP. Jesuitas. En 1.931 fue suprimido y más tarde reabierto, funcionando hasta el año 1.936 y clausurado nuevamente, por motivo de la guerra civil española.

       Aunque no se tienen datos concretos, se puede deducir como probable, que el Colegio empezó a funcionar nuevamente en el local de la Calle Tránsito a Hospital, en el curso 1.940-1.941.

       Corría el año 1.959 cuando el Gobierno General de nuestra Congregación, viendo que el local donde se ubicaba el Colegio no reunía las condiciones adecuadas para un centro de enseñanza por la demanda creciente de puestos escolares, acordó comprar la “Academia Magistral, S.L.”, sita en la C/ Duque de Tamames, para instalar en ella definitivamente el COLEGIO NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN, cuya Entidad Titular lo constituia la Congregación de HH. de la Virgen María del Monte Carmelo.

       Los primeros años de docencia en el nuevo centro, no fueron nada fáciles, por los escasos medios económicos, pues además de tener que acondicionarlo en su planta física, se tuvo que hacer muchas gestiones en el aspecto académico para el Reconocimiento Oficial y la Aprobación y Clasificación definitiva del Bachillerato.

       Con el paso del tiempo, el número de alumnas se fue incrementando, y ante las solicitudes de plazas escolares de pueblos cercanos a Orihuela y de ciudades más alejadas, nos vimos en la necesidad de ampliarlo, construyendo un nuevo piso y creando un internado más amplio y funcional. Se llegó a un número elevado de internas, pues superaban el centenar y unas cincuenta niñas de media pensión.

       Después de un tiempo de reformas y de andadura en el nuevo Centro, vimos la conveniencia de construir una capilla apropiada, pues la anterior que tenía el Colegio no reunía las condiciones adecuadas. Pasados unos años pudimos contar con algunos recursos económicos para empezar la construcción, y el 17 de mayo de 1.969 se consagró el altar y se bendijo el templo.

       Nuestro Centro ha ido adaptándose a lo largo de estos “más de cien años de historia” a las exigencias pedagógicas de cada momento, confiando siempre, a ejemplo de Madre Elisea (nuestra Fundadora), en la Providencia de Dios y en la profesionalidad de nuestros profesores y de todo el personal que colabora con nosotras en esta hermosa tarea de la educación.


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